viernes, 19 de noviembre de 2010

Drama 7

Su cara se estrello contra el suelo haciendo un ruido seco, Elen decidió no abrir los ojos hasta que todo terminara y pudiera levantarse con menos dificultad. Se cubrió la cara con los brazos poniendo sus manos por sobre su cabeza y tratando de cubrirse el estomago con las piernas, haciéndose bolita. En el otro lado de la habitación estaba quito sin mover un musculo observándola, Derell, su hijo de apenas 8 años. Estaba inmóvil, se había llevado sus manos a la cara, cubriendo su boca y parte de su nariz, le hubiera gustado hacerse mas para atrás, escapar de aquel lugar, pero atrás de el solo estaba la pared y si quería salir de esa habitación, tendría que pasar por en medio de ella. No       quitaba la mirada del cuerpo de su madre, pensaba que por el mas pequeño movimiento, le pasaría lo mismo a el. Poco a poco se fue encogiendo a manera de poderse sentar en el suelo con las piernas recogidas.

Elen trato de acercarse a una pared arrastrándose, pero cada que trataba de impulsarse por algún medio ya fuera utilizando sus piernas, cadera o sus brazos. El dolor no le permitía realizar el movimiento por completo y tenia que regresar a su posición anterior para resistir un poco mas el dolor que seguía. En un momento se hizo consiente de que su hijo mas pequeño estaba ahí, observando todo el evento y que seguramente debía de estar asustado por lo que veía, decidió comenzar a gritar y moverse con todas las fuerzas que le quedaban, con el propósito de alejarse de el.

-          Basta, por favor…

El dolor continuaba, aunque en cierto modo parecía haber disminuido por un instante, pero continuado al siguiente.

-          No enfrente de Derell… por favor… NO!!!

Tomo las fuerzas necesarias para levantar la mitad de su cuerpo del suelo sostenida por sus manos y rodillas, inmediatamente avanzo lo más que pudo hacia una pared antes de que otro golpe pudiera regresarla a su posición anterior. En cuanto estaba por llegar a la pared dio media vuelta y se recargo en ella, colocando las manos frente a su cara y volteo a ver a Derell rápidamente y regreso la mirada hacia su esposo.

-          Ya no más Rues…  por favor…  - dijo Elen casi sin aliento.

-          Mira pinche vieja, vuelves a hacer una de tus chingaderas y vas a ver como te va, porque de esa si no sales ¿entendiste pendeja?

-          Si Rues, como tu digas…  ya no mas.

Rues volteo a ver en dirección a Derell sin mover su cuerpo, se quedo observando un buen rato sin realizar ninguna expresión facial, regreso la mirada hacia Elen ahora con una expresión confundida en su rostro.

-          Estas pendeja

-          Derell, ¿Estas bien? – Volteo Elen a preguntarle a su pequeño hijo que estaba encogido en el rincón sin quitarle la mirada. El niño solo afirmo con la cabeza sin decir alguna palabra.

-          ¿Estas espantado? Ven con mami – extendió los brazos para alcanzar a su hijo – no te preocupes a mami no le paso nada, todo va a estar bien vas a ver. – abrazo fuertemente a Derell y comenzó a llorar.

 

Despertó a mitad de la noche, la despertó el dolo por lo que decidió pararse a tomar algo para que no le doliera mas y para revisar si Derell estaba durmiendo bien. Sus ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad, así que no le fue difícil moverse en su habitación, salir al pasillo, dirigirse a las escaleras, apoyarse en el barandal para no caerse puesto que le dolía mucho tanto las piernas como las costillas y el brazo izquierdo. Al bajar por completo de las escaleras, observo las sala y el comedor en la oscuridad completa, dirigió su mirada a la puerta de la cocina y comenzó a caminar, una vez que entro también pudo identificar perfectamente cada rincón  de la cocina, el problema se le presento en el cajón de medicina donde no podía distinguir unas cajas de otras. La luz se encendió de repente.

-          ¿Mamá? – Era Derell

-          Mi amor, ¿Qué haces aquí despierto ha estas horas?

-          Tenia sed y escuche cuando te despertaste, quería ver que te pasaba

-          Nadamas vengo por unas pastillas… tu tomate tu agua y regrésate a dormir, ahorita yo te voy a acostar.

-          ¿Dónde esta mi papá?

-          Salió, fue con unos amigos y no va a regresar hasta mañana – mintió Elen.

-          ¿Por qué te estaba haciendo eso mi papá?

-          …porque hice algo que a tu papá no le gusto. – Derell se quedo callado por un instante con la mirada en el suelo, pensando en lo que le había contestado su mamá.

-          ¿Y lo hiciste a propósito?

-          …No – contesto Elen pensando en lo que le había dicho a Derell.

-          ¿Entonces por que te lo hizo? -  Elen no supo que contestarle.

-          …mañana hablamos mi amor…   ya vete a tu cuarto, yo ahorita te alcanzo. – Derell salió de la cocina sin decir nada.

Elen se quedo sola con la luz prendida y se dio cuenta que había agarrado la caja de pastillas que necesitaba, antes de que Derell encendiera la luz. Se dirigió a la alacena de donde tomo un bazo y lo lleno con agua de la llave, saco dos píldoras de la caja y las metió a su boca, después se tomo toda el agua del vaso. Se dirigió de nuevo a la puerta que separaba la sala y el comedor de la cocina, pero antes de apagar la luz, se quedo pensando un instante en lo que le había preguntado su hijo” ¿Por qué te estaba haciendo eso mi papá?” No sabia como había llegado a eso, como es que ella se dejo caer tan bajo después de tantos años, ¿Qué era lo que le había pasado? Y sobre todo ¿Cómo iba a solucionarlo?

Apago las luces de la escalera una vez arriba, fue a asomarse al cuarto de Derell para meterlo a la cama, pero esté ya estaba dormido para cuando se asomo Elen, noto que no había tomado ningún vaso con agua abajo y no había ninguno arriba en su buro, pensó que tal vez solo tenia ganas de ir al baño. Se dirigió a su habitación donde la cama estaba tal y como la había dejado, se metió entre las sabanas y se acomodo con trabajo por el dolor que aun no se le quitaba del todo. Se quedo despierta un rato en que era lo que iba a hacer, si le iba a decir a alguien lo que había pasado o lo callaría.

Al día siguiente Elen despertó tarde para empezar a hacer lo labores de la casa, en cambio de eso decidió lo que era momento de que la policía interviniera en lo que había pasado la noche anterior, también realizo algunos preparativos para regresar a su lugar de origen con Derell, pero sin mencionar los acontecimientos que la habían llevado a tomar esa decisión. Preparo las maletas de ambos y las escondió para que no se diera cuenta Rues de lo que estaba planeando. Todo estaba listo, solo espero a que Derell llegara de la escuela para llamar a la policía, y así terminaría esta pesadilla de una vez por todas.

La hora que espero para la llegada de Derell, le pareció una eternidad que no tenía fin. Mientras tanto se entretuvo arreglando algunas cosas en la casa, después se dio cuenta de que no tenia sentido si no regresaría ahí nunca mas, hasta que se dio cuenta que lo hacia para no estar nerviosa. Mientras ordenaba sus cosas, volvió a sentir el dolor en sus brazos y costillas así que decidió tomar pastillas para calmar su dolor, además que le serviría de anestesia  para el momento en que necesitara enfrentarse a Rues puesto que no sabía que era lo que podía llegar a pasar, pero si sabia lo mas probable que podría pasar.

En cuanto escucho el sonido de un auto sintió miedo a la vez que nervios, mil cosas pasaron por su cabeza, desde las situaciones más probables hasta las más ridículas. Se acerco hacia la ventana de la sala y se asomo con cuidado para que no la vieran del otro lado quien quiera que fuese el carro que escuchaba. Para cuando se asomo solo observo un carro azul obscuro alejarse en la calle, la calma regreso después de desaparecidas el miedo y los nervios, sintió un alivio al saber que todavía no era momento para que todo lo que tendría que enfrentar. El timbre sonó y Elen dio un brinco, su corazón comenzó a latir tan fuerte de un momento a otro, que podía sentir como todo su cuerpo iba al ritmo de su corazón, tenia que ir a la puerta para ver quien era, había llegado el momento de encarar esto  de una vez por todas, puesto que ya no podía vivir así.

Fue hacia la puerta, las manos le sudaban pero decidió no prolongar mas lo inevitable, se acerco decididamente hasta extender la mano para alcanzar la manija y la giro. Era Derell quien estaba en la puerta esperando como siempre a que Elen le abriera después de que una amiga suya lo había ido a dejar. Inmediatamente lo jalo hacia adentro de la casa.

-          Ve arriba, quítate el uniforme y ponte algo cómodo, vacía tu mochila y la bajas para que mami guarde algunas cosas y apúrate que tienes que comer. Vamos a ir a ver a tus abuelitos.

-          Pero mañana tengo que ir a la escuela

-          Ya no vas a ir a esta escuela, vas a cambiar de escuela y ahí vas a conocer a nuevos niños con los que puedas jugar.

-          ¿Mi papá también viene con nosotros?

-          No, Papá se queda a trabajar aquí

-          ¿y cuando nos va a alcanza?

-          Después hablamos de eso, pero apúrate para que nos de tiempo, sino se nos va a hacer tarde.

Derell subió rápido las escaleras sin voltear. De acuerdo a los cálculos de Elen tenían apartar de ese momento una hora y media antes de que Rues llegara a la casa y llamaría 20 minutos antes ala policía para que llegaran un poco después de la llegada de Rues.

Derell bajo con un pants y la mochila vacía como Elen le había dicho, la dejo en el sillón y se dirigió a la cocina donde le esperaba un plato con una milanesa y un poco de lechuga, también un baso lleno de lo que parecía ser Coca Cola, pero no había rastros de si mamá por ningún lado. Recordó que su mama le había dicho que se tenia que apurar a comer en consecuencia se les haría tarde para irse a la casa de sus abuelos.

Estaba por acabar de comer Derell cuando su Elen entro por la puerta a la cocina no había notado que Derell ya había bajado a comer y mucho menos que ya casi terminaba, algo dentro de todo lo que estaba viviendo le daba consuelo.

-          ¿Ya casi terminas?

-          Hajam – contesto con la boca llena mientras masticaba

-          En cuanto termines te subes a lavar los dientes y arreglarte, que yo todavía tengo que arreglar unas cosas aquí

De nuevo se escucho el sonido de un auto acercándose a la casa, Elen reacciono rápidamente y volteo al reloj, ya era la hora de que llegara Rues.

-          Súbete a preparar tus cosas

-          Pero todavía no termino de comer

-          No importa al rato te llevo a McDonals, sube ya.

Se paro enfrente de la puerta, esperando a que la abrieran, sabia perfectamente lo que diría, lo había planeando desde la ultima vez. Escucho el sonido de cómo la chapa giraba y la puerta se iba abriendo lentamente, sus nervios fueron desapareciendo poco a poco, cerro los ojos por un segundo, pensó que eso la ayudaría a concentrarse mas. La puerta se abrió por completo, ella quedo atónita.

-          Es ella oficiales, llévensela – Rues estaba del otro lado de la puerta acompañado de dos policías

-          Venga conmigo señorita, ha sido denunciada por portación y exceso de drogas – uno de los policías se le acerco extendiendo su mano para tomarla del brazo

-          ¿Qué? Pero si…

-          Es lo mejor para tu bien amor, vas a ver que pronto todo se va a arreglar – le decía Rues mientras se la llevaban

-          Hemos recibido reportes de sus vecinos que la han visto consumirlas a toda hora

-          No, no entienden, esas pastillas son para el dolor, el me golpea, no pueden dejar a mi hijo con el, lo va a matar – Elen trato de zafarse del brazo del policía

-          No se preocupe señorita, ya recibimos su llamada sobre su denuncia, y la vamos a llevar a un lugar seguro.

-          NO!!!, Tienen que entender, él me golpea…   ¿es que no pueden ver mis moretones? Aquí en mi cara, ¿no los logran ver?

-          Si ya los vimos, es por eso que la llevamos a un lugar mejor

-          Yo no quería que fuera de este modo amor, pero las cosas tuvieron que cambiar para el bien de todos…  no te preocupes amor todo va a estar bien, yo cuidare bien de Derell.

-          NO!!!, NO PUEDEN, LO VA A MATAAAR – Elen se galoneaba de los brazos de los policías.

La tomaron por la fuerza, arrastrándola hacia una patrulla que estaba estacionada enfrente de la casa, cuando estaba enfrente de la puerta de la patrulla se quedo quieta al ver su reflejo, no había moretones.

Atardecer 46

Ahi esta la briza triste y sin fuerza ya de la tarde que acompaña el sol y sus ultimos rayos de luz que caen sobre los techos y las lonas de las tienditas y restaurantes mismos rayos que nos unden mas en la mierda del calentamiento ¿mejor seria acaso vivir en la oscuridad total? aunque trizte el aire, frio pues ya la noche empieza ha caer acompañada de lo mas hermoso de ella la luna se deja observar la luna ahi en lo mas altito de la catedral
 
Desde un ladito de la fuente de la señora de las palomas (como le pusiste a la señora que esta ahi por tener siempre en su regazo a esas ratas aladas que tanto te gusta espantar y hacerlas volar)ahi tas recargadito tu pinche Diablo viendo a la luna sin perderle detalle no te explicas como llego hasta ahi y como se puede quedar ahi arriba no es sino hasta ahora que sabes reconocerla no sabes como no pudiste darte cuenta de la belleza de la luna es ahora en este momento con el aire fresco soplandote a la cara y cierras los ojos para disfrutar mas ese aire que talvez tanto te mereces despues de cuanto te ha pasado han sido tiempos dificiles segun tu y seguno otros no has saboreado los verdaderos dolores de la vida y solo te ha tocado una pizca del dulce dolor que se siente.
Ahi tas Diablo a la sombra de la catedral  que como te encanta aun cuando no sabes nada de su historia pero sabes que para ti es perfecta la luz de la tarda y desde arriba tu querida luna contigo Diablo vigilandote desde lejitos desde lo alto ahi donde es perfecta te podrias quedar ahi si no fuera por el tiempo que tanto corre y no te deja ser, mantenerte en este momento para siempre tan perfecto, tan ideal, tan suyo.
Miras a la gente como pasa caminando rapido nomas porque ya se hace de noche y como dicen por esos lugares se pone feo en la noche nadie voltea a ver a reflexionar un rato como tu te das tu tiempo ahorita tampoco los puedes culpar sabes que tiene otras preocupaciones y muchos de ellos pasan por lo que tu pasaste alguna vez algunos de ellos todavia no saben lo que les espera pero lo presienten
 
Tu ya estas donde tanto querias donde tanto anelabas para ti ya no hay tiempo Diablito ya no hay presion ya no hay preocupaciones ya solo eres tu y tu Luna

Quiza esta noche

Atardecer y el sol en lo mas alto del cielo el ensordecedor sonido de la ciudad la gente se mueve asustada y con terror Pero platican felizes de saber que es la novedad la juventud mas antigua ya no sabe de que hablar pierden el curso entre lo bueno y la maldad Yo me pierdo en mi recuerdo en lo que siempre he de soñar y tambien con lo que siempre me he de lastimar mas lento me he vuelto desde que te perdi los chistes que menciono cuando no hay nadie a mi lado ya pierden sentido y me rio con la emocion de tu regreso que se comvierte con el tiempo y razon en ilucion  la gente camina rapido tambien vuela en su ilucion compartire los mismos pensamientos con aquel que con mi hombro se cruzo no vale la pena voltear a verle la cara al igual que el no tengo ganas de soñar vivir danzar morir o amar
Hablaras con alguien mas mientras yo espere y el tiempo se detenga se diran cosas de lo que de tus labios salga pues lo angeles estan observando pero no me pueden ayudar al igual que tu conoces mi pena y no me puedes salvar siempre te dije que te creia pero los sentimientos ya nunca han tenido direccion se que nunca me querras, que mas ya no te ha de importar, Quiza un ultimo  baile juntos pues eso sera lo mas cercano que tendre a un verdadero romance no se que decir si felizidad o pena deseo para ti para no perder el tiempo mas a alguien prefieres tener asi no te creo merecer si talvez me equivoque no se porque no he de decidir por todos los demas el cielo ya no roze otravez pero todo eso termine quiza esta noche

jueves, 11 de noviembre de 2010

Ich verlasse heut dein herz

Una tarde como cualquiera para todos los de mas, pero dentro de un departamento es distinto, donde dentro, solo se escucha el sonido de los autos al pasar por enfrente, no pasa nada mas dentro todo parece tranquilidad, una tranquilidad sepulcral que deja en el aire un zumbido de soledad, los muebles no hacen mas que esperar llenándose de polvo, ya no hay nadie que los pueda utilizar, ya no hay nadie que los visite. 

Hace ya mas de nueve meses y medio que permanece todo tan tranquilo ordenado pero sucio, el polvo acompaña ahora a todo ese lugar que antes había estado lleno de vida, donde antes eran dos, ahora solo queda una persona y con esa persona un corazón roto que no cicatriza, que espera una cura que nunca llegara. Ahí arrinconada en una habitación del departamento permanece ya desde hace algunas semanas sin moverse, sin decir palabra, esperando a que regrese el pasado, sin deseos, sin ganas de recrear los futuros que imagino, que deseaba alguna vez se hicieran realidad, pero ahora no es mas que carne y hueso en lo que se ha convertido ella, en un mueble mas al cual también le va cayendo polvo. En su corazón ya solo habita el silencio y la oscuridad todo se apaga poco a poco, pero ya no lo siente su mente todavía recuerda aquello a lo que tanto amo, y se pregunta donde estará que tan seguido le demostraran amor a el como ella lo hacia, cuando ella se entregaba por completo sin pensar en mas que el amor, no en dos cuerpos tocando con fuerza y delicadeza a la vez, solo pasión para demostrarse amor. 

Su Alma camina desnuda en la oscuridad sin es rayo de luz divino que la guio por muchísimo tempo que le enseño como amar y ser amada. Su cuerpo clama todas las noches en sueños por el, “¿no me escuchas? Te llamo implorando ardo para amar viva solo por ti” desconoce su presente y su futuro, solo tiene en mente el pasado, de aquello que la destruyo de eso que tanto amo alguna vez y que ahora ya no esta mas a su lado. 

Al final del camino, al final de Las luces, al final de su vida estaba el, ya era lo único en lo que podía pensar, junto a el ya no tenia miedos, no tenia penas, todo era perfecto. Ahora ya no esta y no se preocupa por nada y desea regresar a ese vals eterno que tenia en su interior, deja hoy su corazón, su cercanía, su calor. Pero también se deja caer a ella misma ya no es mas que el pasado lo que molesta. 

Se siente cada vez mas débil, no se puede mover no puede respirar, ve una luz y levanta la cabeza conforme la luz va aumentando de intensidad, hasta hace algunos días no podía moverse en absoluto, una figura borrosa le extiende la mano, mientras que en el departamento su alma se va hoy deja su corazón.

viernes, 5 de noviembre de 2010

...Y así ha de acabar

Y estaba la noche y la luz
Solo en un sillon solo y enfrente una Cruz
Me acompaña un libro
Trsite final para un camino
Un compañero de animo un enemigo

En el espejo un yo mas anciano
No hay mas risas hace tiempo que estoy cansado
Lograron matar al deseo
Como expresar eso en un soneto
Que atraviese el tiempo que sea fuerte como el concreto

¿Y si pudiera volver al pequeño?
¿Aquel con tanta curiosidad y deseo de cumplir un sueño?
Vivir en esa ilusion
Ser un superheroe eterno en realidad e imaginacion
Poder volar impresionar causar una reaccion

Ahora tas estas paredes desbordan mis recuerdos
Me encuentro aterredo de observarlos
Cuando los aplausos me alimentaban
Ahi tras un piano donde al final mi alma calmaba
Mis eridas y cortadas el aplauso me sanaba

Ahora solo Bach y sus virtuosas sonatas
Que acompañaba al piano donde ahora habitan ratas
Donde tantas veces a Bethoveen solo imite
Donde mis ilusiones nunca limite
Donde simplemente soñe

Aquella epoca divina donde pense solo soñaria
No pense alguien tuviera coraje y la mataria
De ese espiritu infantil no me queria olvidar
Pero no fue mi decision me hicieron continuar
Y nunca mas mi queria poderte cantar

Rastros hacia la Fuente...

El sol en lo mas alto del cielo, no hacia distancio a nadie para impartir sus rayos, caminando a un lado de la carretera iba Daniel, cansado de tanto caminar, con algunas manchas de sangre en su rostro, los hoyos de sus pantalones permitían ver las raspaduras de sus rodillas y sus brazos estaban llenos de lo que parecían cortadas cuando se observaban de cerca, pero de lejos solo parecía raspones.

A lo lejos se comenzó a escuchar una sirena, trato de no pensar en lo que significaba ahora el motivo del porque sonaban la alarma, pero fue lo primero que invadió su mente y en lo que comenzó a pensar durante el trecho que le quedaba antes de dar vuelta en la carretera. Rasgo un trozo de camisa que le iba colgando y se la amarro a modo de cinta sobre la frente para que el sudor no le molestara los ojos y a la vez le pudiera cubrir un poco del sol, cosa que no resultaba de mucha ayuda a esa hora del día pero pensaba que peor era nada.

Mientras daba la vuelta disfruto un poco de sombra que le daba la colina que se encontraba justo en la esquina, decidió sentarse a reposar ahí un rato, donde el aire le daba mas fresco, se sentó a un lado para que en caso de que algún vehículo pasara no estorbara, aunque sabia que nada pasaría por ahí en los siguientes días, pero por lo menos se encontraba mas cómodo en el acotamiento, al punto que incluso llego a pensar en dormir un rato, pero solo dejo caer su cuerpo sobre el asfalto y cerro sus ojos unos segundos para olvidarse un rato de donde estaba.

Decidió seguir su camino y para cuando abrió los ojos se dio cuenta que las sirenas habían dejado de sonar, por lo que no había sido nada grabe lo que pasaba del otro lado de las colinas. ¿es que había dormido tanto entonces? No, el sol todavía seguía en su punto mas alto no le dio importancia y continúo por la curva.

Cuando por fin se encontraba frente a la larga carretera que ahora seguía en un camino recto hasta donde sus ojos le permitían ver, pudo observar en los campos a un lado del camino docenas de cuerpos prendidos en fuego, se quedo observando la escena por unos segundos, aunque en un principio le sorprendió, al siguiente momento lo vio como una oportunidad para encontrar algo que le pudiera servir. Al acercarse al primer cuerpo, pensó en como podría apagar el fuego, solo se le ocurrió darle golpes con su propia camisa que en ese momento no era algo que le hiciera mucha falta, no mas que el agua o algo para comunicarse. El esqueleto parecía haber agarrado un color rojo, pero solo pensó que se trataba de un alucinación que tenia por el calor, cuando comenzó a escuchar de nuevo la sirena pero ahora mas cerca.

Por su mente comenzaron a pasar muchas cosas, comenzaron a hablar voces que nunca había escuchado, todas a la vez aconsejándole que hacer, hacia donde dirigirse, donde quedarse. Sintió la tierra temblar a a sus pies, por lo que se hecho al suelo para que no lo pudieran ver entre el campo y asumieran que estaba muerto, pues ¿qué tendría que hacer un ser vivo tirado al lado de un cadáver prendido en llamas? Espero unos diez minutos para ver que venia por la curva, tenia pensado en todo un pelotón, pero salió un solo tanque de unos 3 metros y medio de altura, con dos cañones y un numero grande de metralletas por todos lados. Alcanzo a ver a los lados sobre el camión unos cuantos solados que parecían astronautas por sus armaduras, nunca antes había visto un tanque así, ni mucho menos soldados con esa clase de uniformes o armaduras. Por un momento pensó que tal vez ellos podrían ayudarle, pero de nuevo las voces se comenzaron a escuchar opinando y diciendo el que hacer, algunas lo gritaban como una orden otras lo sugerían entre llantos, otros solo lo susurraban, etc. Decidió acercarse.

Desde el tanque ya lo habían observado y comenzaron a prepararse para recibirle dejando descender una escalera de uno de los costados del tanque, mientras los habitantes del tanque dejaban a un lado las armas para poder hacerle notar que no tenían malas intenciones. Daniel se acerco corriendo al tanque con tantas cosas que decirles y acontecimientos que había visto tal vez el pudiera decirle que era lo que estaba pasando.

En cuanto subió aprecio a los 3 “soldados” que encontró frente a él y que habitaban el tanque, ninguno de ellos se había quitado lo que parecían entre cascos espaciales y mascaras de gas, Daniel comenzó a hablar a prisa, haciendo preguntas, contando sucesos cuando se vio interrumpido por lo que parecía escucharse por una señal de radio que provenía de los cascos de los “soldados”, acto seguido dos de estos lo tomaron de los brazos y lo bajaron del tanque, Daniel se quejaba, manoseaba y pataleaba aunque nada de lo que hacia parecía importarles y no era competencia para la fuerza que parecían tener estos seres.

Los siguió el tercer “soldado” que estaba en el tanque, comenzaron a avanzar un poco hacia dentro de los campos y de algún lugar que Daniel no pudo apreciar se saco una botella con un liquido rojo oscuro que parecía sangre, los otros dos que lo sujetaban trataron de abrirle la boca para que el liquido entrara, el tercero comenzó a dejar caer el liquido sobre su rostro, moderadamente para no agotarse todo el liquido, en cuanto observo que una buena cantidad de liquido había entrado a su boca y se lo había tragado emitió una señal con la mano, a la cual los otros dos lo dejaron caer, Daniel veía desconcertado a los dos que se quedaron con el mientras uno se alejaba, comenzaba a sentir calor en su garganta y estomago, los individuos frente a él lo observaban detenidamente sin hacer ningún movimiento, uno de los hombres que lo sostenía llego con un gran pablo el cual enterró en el suelo, junto con el otro individuo lo colgaron de alguna forma insertando su piel en la punta filosa del palo quedando colgado como los otros cuerpos prendidos en fuego, en cuanto se dio cuenta que el sol comenzaba a ocultarse, por alguna razón sintió el pánico que no había sentido antes. De repente el tercer individuo se acerco poco a poco a Daniel con un cuchillo en mano, las entrañas comenzaban a arderle, sentía un calor que necesitaba liberar, el tercer individuo clavo el cuchillo que traía en sus manos en la garganta de Daniel, quien no sintió ni la mas mínima molestia por eso, pero si por el ardor en sus entrañas, el “soldado” rasgo todas la piel de Daniel hacia abajo en una perfecta línea, abriéndole la garganta y hasta llegar al estomago, inmediatamente retiro el cuchillo y comenzó a salir fuego rojo de dentro de él, Daniel comenzó a gritar, al oscurecer por completo los demás cuerpos también tomaron un color rojo, era un horripilante y hermoso espectáculo para los “soldados”.