miércoles, 8 de diciembre de 2010

Morirse en Lunes

Ahora que puedo hacer si soy eterno
no puedo mas ir al cine o ha pasear
no se ha donde me he de encontrar
o si por algun motivo feliz he de estar
 
Los deseos se han calmado
Asi nunca me habia encontrado
No deseo ver a alguien a mi lado
¿Es acaso que sufro de la vida el estrago?
 
Siento ambre pero no creo morir
No creia pero la brisa puedo sentir
Empiezo a ver lo solo que es vivir
Y sin embargo todavia he de reir
 
Por lo menos nadie ha venido nadie se ha presentado
Justo como en la juventud me lo habia imaginado
Y muerto en lunes como me lo habia planteado
Conseguido lo que siempre quise ahora quisiera ser recordado

domingo, 5 de diciembre de 2010

Carta 118

Mañana, se cumple un plazo que había comenzado desde hace 6 años, de espera, de ilusión, de tristeza, de alegría, de todas aquellas emociones que el ser humano puede llegar a vivir tan solo en su respirar. Mirar hacia el pasado en este punto, es a la vez que un show reconfortante, también una jornada amarga y hasta incluso ni siquiera quisieras fijarte con detenimiento en los detalles que se pierden entre el todo, pero esta ahí siempre que quieras volver a ello, en el lugar donde pertenecen.
El expresarlo en palabras tal vez podría resultar inútil, las palabras son verdaderamente incensarías, y hasta en muchas ocasiones pueden causar daño. Para este tipo de emociones, no hay mejor modo de expresarlas que por medio de la emoción misma, los sentimientos por los que te has dejado llevar inspirado por esa música que llevas contigo, tanto simbólica como literalmente, tan remarcada en la piel, corriendo por tus venas, música de inspiración al igual que de identificación, de ira y de alegría, dolor y placer. Son las emociones las principales causas del porque realizamos las acciones, lo que decimos, lo que somos. Es esa fortaleza que te han hecho llegar a sentir la que te permite llegar mucho mas allá de tus habilidades, pero también esa debilidad la que en ocasiones no te permite avanzar.
Mira todo lo que se encuentra a tu alrededor ahora, porque todo es fruto de tu creación, de tus decisiones, tus desaciertos, tus sueños, tus reflexiones y quizá no todo sea como lo esperabas, pero trata de pensar que no todo esta determinado, no hasta que uno mismo se da por vencido y se da cuenta que la derrota solamente esta dentro de uno mismo, que todo lo bueno y lo malo esta determinado por uno y hasta donde uno lo permite.
Querido Oscar/Mïke, espero que sepas que este tipo de oportunidades se dan solamente de vez en cuando y no ha todos, desde hace 6 años has esperado por este momento, y tal vez como tu dices, “esa espera, estos 6 años, tendrán su conclusión en tan solo dos horas”, pero serán hasta ahora las dos horas mas intensas de tu vida, las que mas recordaras casi a la perfección, que en ti se quedaran los coros, los brincos, los gritos, los aplausos, los chiflidos, las luces, el sonido, la música, el inicio, el final, el fuego. Todo eso que para nosotros no es gran cosa, para ti tal vez lo llegue a ser todo de un cierto modo. Pero en ningún momento dejamos de apoyarte, todos los que nos encontramos detrás de estas letras, tu bien sabes quienes somos.
Wer wartet mit Besonnenheit,
Der wird belohnt zur rechten Zeit.
Nu das Warten hat ein Ende.
Leiht euer Ohr einer Legende
RAMM…

viernes, 19 de noviembre de 2010

Drama 7

Su cara se estrello contra el suelo haciendo un ruido seco, Elen decidió no abrir los ojos hasta que todo terminara y pudiera levantarse con menos dificultad. Se cubrió la cara con los brazos poniendo sus manos por sobre su cabeza y tratando de cubrirse el estomago con las piernas, haciéndose bolita. En el otro lado de la habitación estaba quito sin mover un musculo observándola, Derell, su hijo de apenas 8 años. Estaba inmóvil, se había llevado sus manos a la cara, cubriendo su boca y parte de su nariz, le hubiera gustado hacerse mas para atrás, escapar de aquel lugar, pero atrás de el solo estaba la pared y si quería salir de esa habitación, tendría que pasar por en medio de ella. No       quitaba la mirada del cuerpo de su madre, pensaba que por el mas pequeño movimiento, le pasaría lo mismo a el. Poco a poco se fue encogiendo a manera de poderse sentar en el suelo con las piernas recogidas.

Elen trato de acercarse a una pared arrastrándose, pero cada que trataba de impulsarse por algún medio ya fuera utilizando sus piernas, cadera o sus brazos. El dolor no le permitía realizar el movimiento por completo y tenia que regresar a su posición anterior para resistir un poco mas el dolor que seguía. En un momento se hizo consiente de que su hijo mas pequeño estaba ahí, observando todo el evento y que seguramente debía de estar asustado por lo que veía, decidió comenzar a gritar y moverse con todas las fuerzas que le quedaban, con el propósito de alejarse de el.

-          Basta, por favor…

El dolor continuaba, aunque en cierto modo parecía haber disminuido por un instante, pero continuado al siguiente.

-          No enfrente de Derell… por favor… NO!!!

Tomo las fuerzas necesarias para levantar la mitad de su cuerpo del suelo sostenida por sus manos y rodillas, inmediatamente avanzo lo más que pudo hacia una pared antes de que otro golpe pudiera regresarla a su posición anterior. En cuanto estaba por llegar a la pared dio media vuelta y se recargo en ella, colocando las manos frente a su cara y volteo a ver a Derell rápidamente y regreso la mirada hacia su esposo.

-          Ya no más Rues…  por favor…  - dijo Elen casi sin aliento.

-          Mira pinche vieja, vuelves a hacer una de tus chingaderas y vas a ver como te va, porque de esa si no sales ¿entendiste pendeja?

-          Si Rues, como tu digas…  ya no mas.

Rues volteo a ver en dirección a Derell sin mover su cuerpo, se quedo observando un buen rato sin realizar ninguna expresión facial, regreso la mirada hacia Elen ahora con una expresión confundida en su rostro.

-          Estas pendeja

-          Derell, ¿Estas bien? – Volteo Elen a preguntarle a su pequeño hijo que estaba encogido en el rincón sin quitarle la mirada. El niño solo afirmo con la cabeza sin decir alguna palabra.

-          ¿Estas espantado? Ven con mami – extendió los brazos para alcanzar a su hijo – no te preocupes a mami no le paso nada, todo va a estar bien vas a ver. – abrazo fuertemente a Derell y comenzó a llorar.

 

Despertó a mitad de la noche, la despertó el dolo por lo que decidió pararse a tomar algo para que no le doliera mas y para revisar si Derell estaba durmiendo bien. Sus ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad, así que no le fue difícil moverse en su habitación, salir al pasillo, dirigirse a las escaleras, apoyarse en el barandal para no caerse puesto que le dolía mucho tanto las piernas como las costillas y el brazo izquierdo. Al bajar por completo de las escaleras, observo las sala y el comedor en la oscuridad completa, dirigió su mirada a la puerta de la cocina y comenzó a caminar, una vez que entro también pudo identificar perfectamente cada rincón  de la cocina, el problema se le presento en el cajón de medicina donde no podía distinguir unas cajas de otras. La luz se encendió de repente.

-          ¿Mamá? – Era Derell

-          Mi amor, ¿Qué haces aquí despierto ha estas horas?

-          Tenia sed y escuche cuando te despertaste, quería ver que te pasaba

-          Nadamas vengo por unas pastillas… tu tomate tu agua y regrésate a dormir, ahorita yo te voy a acostar.

-          ¿Dónde esta mi papá?

-          Salió, fue con unos amigos y no va a regresar hasta mañana – mintió Elen.

-          ¿Por qué te estaba haciendo eso mi papá?

-          …porque hice algo que a tu papá no le gusto. – Derell se quedo callado por un instante con la mirada en el suelo, pensando en lo que le había contestado su mamá.

-          ¿Y lo hiciste a propósito?

-          …No – contesto Elen pensando en lo que le había dicho a Derell.

-          ¿Entonces por que te lo hizo? -  Elen no supo que contestarle.

-          …mañana hablamos mi amor…   ya vete a tu cuarto, yo ahorita te alcanzo. – Derell salió de la cocina sin decir nada.

Elen se quedo sola con la luz prendida y se dio cuenta que había agarrado la caja de pastillas que necesitaba, antes de que Derell encendiera la luz. Se dirigió a la alacena de donde tomo un bazo y lo lleno con agua de la llave, saco dos píldoras de la caja y las metió a su boca, después se tomo toda el agua del vaso. Se dirigió de nuevo a la puerta que separaba la sala y el comedor de la cocina, pero antes de apagar la luz, se quedo pensando un instante en lo que le había preguntado su hijo” ¿Por qué te estaba haciendo eso mi papá?” No sabia como había llegado a eso, como es que ella se dejo caer tan bajo después de tantos años, ¿Qué era lo que le había pasado? Y sobre todo ¿Cómo iba a solucionarlo?

Apago las luces de la escalera una vez arriba, fue a asomarse al cuarto de Derell para meterlo a la cama, pero esté ya estaba dormido para cuando se asomo Elen, noto que no había tomado ningún vaso con agua abajo y no había ninguno arriba en su buro, pensó que tal vez solo tenia ganas de ir al baño. Se dirigió a su habitación donde la cama estaba tal y como la había dejado, se metió entre las sabanas y se acomodo con trabajo por el dolor que aun no se le quitaba del todo. Se quedo despierta un rato en que era lo que iba a hacer, si le iba a decir a alguien lo que había pasado o lo callaría.

Al día siguiente Elen despertó tarde para empezar a hacer lo labores de la casa, en cambio de eso decidió lo que era momento de que la policía interviniera en lo que había pasado la noche anterior, también realizo algunos preparativos para regresar a su lugar de origen con Derell, pero sin mencionar los acontecimientos que la habían llevado a tomar esa decisión. Preparo las maletas de ambos y las escondió para que no se diera cuenta Rues de lo que estaba planeando. Todo estaba listo, solo espero a que Derell llegara de la escuela para llamar a la policía, y así terminaría esta pesadilla de una vez por todas.

La hora que espero para la llegada de Derell, le pareció una eternidad que no tenía fin. Mientras tanto se entretuvo arreglando algunas cosas en la casa, después se dio cuenta de que no tenia sentido si no regresaría ahí nunca mas, hasta que se dio cuenta que lo hacia para no estar nerviosa. Mientras ordenaba sus cosas, volvió a sentir el dolor en sus brazos y costillas así que decidió tomar pastillas para calmar su dolor, además que le serviría de anestesia  para el momento en que necesitara enfrentarse a Rues puesto que no sabía que era lo que podía llegar a pasar, pero si sabia lo mas probable que podría pasar.

En cuanto escucho el sonido de un auto sintió miedo a la vez que nervios, mil cosas pasaron por su cabeza, desde las situaciones más probables hasta las más ridículas. Se acerco hacia la ventana de la sala y se asomo con cuidado para que no la vieran del otro lado quien quiera que fuese el carro que escuchaba. Para cuando se asomo solo observo un carro azul obscuro alejarse en la calle, la calma regreso después de desaparecidas el miedo y los nervios, sintió un alivio al saber que todavía no era momento para que todo lo que tendría que enfrentar. El timbre sonó y Elen dio un brinco, su corazón comenzó a latir tan fuerte de un momento a otro, que podía sentir como todo su cuerpo iba al ritmo de su corazón, tenia que ir a la puerta para ver quien era, había llegado el momento de encarar esto  de una vez por todas, puesto que ya no podía vivir así.

Fue hacia la puerta, las manos le sudaban pero decidió no prolongar mas lo inevitable, se acerco decididamente hasta extender la mano para alcanzar la manija y la giro. Era Derell quien estaba en la puerta esperando como siempre a que Elen le abriera después de que una amiga suya lo había ido a dejar. Inmediatamente lo jalo hacia adentro de la casa.

-          Ve arriba, quítate el uniforme y ponte algo cómodo, vacía tu mochila y la bajas para que mami guarde algunas cosas y apúrate que tienes que comer. Vamos a ir a ver a tus abuelitos.

-          Pero mañana tengo que ir a la escuela

-          Ya no vas a ir a esta escuela, vas a cambiar de escuela y ahí vas a conocer a nuevos niños con los que puedas jugar.

-          ¿Mi papá también viene con nosotros?

-          No, Papá se queda a trabajar aquí

-          ¿y cuando nos va a alcanza?

-          Después hablamos de eso, pero apúrate para que nos de tiempo, sino se nos va a hacer tarde.

Derell subió rápido las escaleras sin voltear. De acuerdo a los cálculos de Elen tenían apartar de ese momento una hora y media antes de que Rues llegara a la casa y llamaría 20 minutos antes ala policía para que llegaran un poco después de la llegada de Rues.

Derell bajo con un pants y la mochila vacía como Elen le había dicho, la dejo en el sillón y se dirigió a la cocina donde le esperaba un plato con una milanesa y un poco de lechuga, también un baso lleno de lo que parecía ser Coca Cola, pero no había rastros de si mamá por ningún lado. Recordó que su mama le había dicho que se tenia que apurar a comer en consecuencia se les haría tarde para irse a la casa de sus abuelos.

Estaba por acabar de comer Derell cuando su Elen entro por la puerta a la cocina no había notado que Derell ya había bajado a comer y mucho menos que ya casi terminaba, algo dentro de todo lo que estaba viviendo le daba consuelo.

-          ¿Ya casi terminas?

-          Hajam – contesto con la boca llena mientras masticaba

-          En cuanto termines te subes a lavar los dientes y arreglarte, que yo todavía tengo que arreglar unas cosas aquí

De nuevo se escucho el sonido de un auto acercándose a la casa, Elen reacciono rápidamente y volteo al reloj, ya era la hora de que llegara Rues.

-          Súbete a preparar tus cosas

-          Pero todavía no termino de comer

-          No importa al rato te llevo a McDonals, sube ya.

Se paro enfrente de la puerta, esperando a que la abrieran, sabia perfectamente lo que diría, lo había planeando desde la ultima vez. Escucho el sonido de cómo la chapa giraba y la puerta se iba abriendo lentamente, sus nervios fueron desapareciendo poco a poco, cerro los ojos por un segundo, pensó que eso la ayudaría a concentrarse mas. La puerta se abrió por completo, ella quedo atónita.

-          Es ella oficiales, llévensela – Rues estaba del otro lado de la puerta acompañado de dos policías

-          Venga conmigo señorita, ha sido denunciada por portación y exceso de drogas – uno de los policías se le acerco extendiendo su mano para tomarla del brazo

-          ¿Qué? Pero si…

-          Es lo mejor para tu bien amor, vas a ver que pronto todo se va a arreglar – le decía Rues mientras se la llevaban

-          Hemos recibido reportes de sus vecinos que la han visto consumirlas a toda hora

-          No, no entienden, esas pastillas son para el dolor, el me golpea, no pueden dejar a mi hijo con el, lo va a matar – Elen trato de zafarse del brazo del policía

-          No se preocupe señorita, ya recibimos su llamada sobre su denuncia, y la vamos a llevar a un lugar seguro.

-          NO!!!, Tienen que entender, él me golpea…   ¿es que no pueden ver mis moretones? Aquí en mi cara, ¿no los logran ver?

-          Si ya los vimos, es por eso que la llevamos a un lugar mejor

-          Yo no quería que fuera de este modo amor, pero las cosas tuvieron que cambiar para el bien de todos…  no te preocupes amor todo va a estar bien, yo cuidare bien de Derell.

-          NO!!!, NO PUEDEN, LO VA A MATAAAR – Elen se galoneaba de los brazos de los policías.

La tomaron por la fuerza, arrastrándola hacia una patrulla que estaba estacionada enfrente de la casa, cuando estaba enfrente de la puerta de la patrulla se quedo quieta al ver su reflejo, no había moretones.

Atardecer 46

Ahi esta la briza triste y sin fuerza ya de la tarde que acompaña el sol y sus ultimos rayos de luz que caen sobre los techos y las lonas de las tienditas y restaurantes mismos rayos que nos unden mas en la mierda del calentamiento ¿mejor seria acaso vivir en la oscuridad total? aunque trizte el aire, frio pues ya la noche empieza ha caer acompañada de lo mas hermoso de ella la luna se deja observar la luna ahi en lo mas altito de la catedral
 
Desde un ladito de la fuente de la señora de las palomas (como le pusiste a la señora que esta ahi por tener siempre en su regazo a esas ratas aladas que tanto te gusta espantar y hacerlas volar)ahi tas recargadito tu pinche Diablo viendo a la luna sin perderle detalle no te explicas como llego hasta ahi y como se puede quedar ahi arriba no es sino hasta ahora que sabes reconocerla no sabes como no pudiste darte cuenta de la belleza de la luna es ahora en este momento con el aire fresco soplandote a la cara y cierras los ojos para disfrutar mas ese aire que talvez tanto te mereces despues de cuanto te ha pasado han sido tiempos dificiles segun tu y seguno otros no has saboreado los verdaderos dolores de la vida y solo te ha tocado una pizca del dulce dolor que se siente.
Ahi tas Diablo a la sombra de la catedral  que como te encanta aun cuando no sabes nada de su historia pero sabes que para ti es perfecta la luz de la tarda y desde arriba tu querida luna contigo Diablo vigilandote desde lejitos desde lo alto ahi donde es perfecta te podrias quedar ahi si no fuera por el tiempo que tanto corre y no te deja ser, mantenerte en este momento para siempre tan perfecto, tan ideal, tan suyo.
Miras a la gente como pasa caminando rapido nomas porque ya se hace de noche y como dicen por esos lugares se pone feo en la noche nadie voltea a ver a reflexionar un rato como tu te das tu tiempo ahorita tampoco los puedes culpar sabes que tiene otras preocupaciones y muchos de ellos pasan por lo que tu pasaste alguna vez algunos de ellos todavia no saben lo que les espera pero lo presienten
 
Tu ya estas donde tanto querias donde tanto anelabas para ti ya no hay tiempo Diablito ya no hay presion ya no hay preocupaciones ya solo eres tu y tu Luna

Quiza esta noche

Atardecer y el sol en lo mas alto del cielo el ensordecedor sonido de la ciudad la gente se mueve asustada y con terror Pero platican felizes de saber que es la novedad la juventud mas antigua ya no sabe de que hablar pierden el curso entre lo bueno y la maldad Yo me pierdo en mi recuerdo en lo que siempre he de soñar y tambien con lo que siempre me he de lastimar mas lento me he vuelto desde que te perdi los chistes que menciono cuando no hay nadie a mi lado ya pierden sentido y me rio con la emocion de tu regreso que se comvierte con el tiempo y razon en ilucion  la gente camina rapido tambien vuela en su ilucion compartire los mismos pensamientos con aquel que con mi hombro se cruzo no vale la pena voltear a verle la cara al igual que el no tengo ganas de soñar vivir danzar morir o amar
Hablaras con alguien mas mientras yo espere y el tiempo se detenga se diran cosas de lo que de tus labios salga pues lo angeles estan observando pero no me pueden ayudar al igual que tu conoces mi pena y no me puedes salvar siempre te dije que te creia pero los sentimientos ya nunca han tenido direccion se que nunca me querras, que mas ya no te ha de importar, Quiza un ultimo  baile juntos pues eso sera lo mas cercano que tendre a un verdadero romance no se que decir si felizidad o pena deseo para ti para no perder el tiempo mas a alguien prefieres tener asi no te creo merecer si talvez me equivoque no se porque no he de decidir por todos los demas el cielo ya no roze otravez pero todo eso termine quiza esta noche

jueves, 11 de noviembre de 2010

Ich verlasse heut dein herz

Una tarde como cualquiera para todos los de mas, pero dentro de un departamento es distinto, donde dentro, solo se escucha el sonido de los autos al pasar por enfrente, no pasa nada mas dentro todo parece tranquilidad, una tranquilidad sepulcral que deja en el aire un zumbido de soledad, los muebles no hacen mas que esperar llenándose de polvo, ya no hay nadie que los pueda utilizar, ya no hay nadie que los visite. 

Hace ya mas de nueve meses y medio que permanece todo tan tranquilo ordenado pero sucio, el polvo acompaña ahora a todo ese lugar que antes había estado lleno de vida, donde antes eran dos, ahora solo queda una persona y con esa persona un corazón roto que no cicatriza, que espera una cura que nunca llegara. Ahí arrinconada en una habitación del departamento permanece ya desde hace algunas semanas sin moverse, sin decir palabra, esperando a que regrese el pasado, sin deseos, sin ganas de recrear los futuros que imagino, que deseaba alguna vez se hicieran realidad, pero ahora no es mas que carne y hueso en lo que se ha convertido ella, en un mueble mas al cual también le va cayendo polvo. En su corazón ya solo habita el silencio y la oscuridad todo se apaga poco a poco, pero ya no lo siente su mente todavía recuerda aquello a lo que tanto amo, y se pregunta donde estará que tan seguido le demostraran amor a el como ella lo hacia, cuando ella se entregaba por completo sin pensar en mas que el amor, no en dos cuerpos tocando con fuerza y delicadeza a la vez, solo pasión para demostrarse amor. 

Su Alma camina desnuda en la oscuridad sin es rayo de luz divino que la guio por muchísimo tempo que le enseño como amar y ser amada. Su cuerpo clama todas las noches en sueños por el, “¿no me escuchas? Te llamo implorando ardo para amar viva solo por ti” desconoce su presente y su futuro, solo tiene en mente el pasado, de aquello que la destruyo de eso que tanto amo alguna vez y que ahora ya no esta mas a su lado. 

Al final del camino, al final de Las luces, al final de su vida estaba el, ya era lo único en lo que podía pensar, junto a el ya no tenia miedos, no tenia penas, todo era perfecto. Ahora ya no esta y no se preocupa por nada y desea regresar a ese vals eterno que tenia en su interior, deja hoy su corazón, su cercanía, su calor. Pero también se deja caer a ella misma ya no es mas que el pasado lo que molesta. 

Se siente cada vez mas débil, no se puede mover no puede respirar, ve una luz y levanta la cabeza conforme la luz va aumentando de intensidad, hasta hace algunos días no podía moverse en absoluto, una figura borrosa le extiende la mano, mientras que en el departamento su alma se va hoy deja su corazón.

viernes, 5 de noviembre de 2010

...Y así ha de acabar

Y estaba la noche y la luz
Solo en un sillon solo y enfrente una Cruz
Me acompaña un libro
Trsite final para un camino
Un compañero de animo un enemigo

En el espejo un yo mas anciano
No hay mas risas hace tiempo que estoy cansado
Lograron matar al deseo
Como expresar eso en un soneto
Que atraviese el tiempo que sea fuerte como el concreto

¿Y si pudiera volver al pequeño?
¿Aquel con tanta curiosidad y deseo de cumplir un sueño?
Vivir en esa ilusion
Ser un superheroe eterno en realidad e imaginacion
Poder volar impresionar causar una reaccion

Ahora tas estas paredes desbordan mis recuerdos
Me encuentro aterredo de observarlos
Cuando los aplausos me alimentaban
Ahi tras un piano donde al final mi alma calmaba
Mis eridas y cortadas el aplauso me sanaba

Ahora solo Bach y sus virtuosas sonatas
Que acompañaba al piano donde ahora habitan ratas
Donde tantas veces a Bethoveen solo imite
Donde mis ilusiones nunca limite
Donde simplemente soñe

Aquella epoca divina donde pense solo soñaria
No pense alguien tuviera coraje y la mataria
De ese espiritu infantil no me queria olvidar
Pero no fue mi decision me hicieron continuar
Y nunca mas mi queria poderte cantar

Rastros hacia la Fuente...

El sol en lo mas alto del cielo, no hacia distancio a nadie para impartir sus rayos, caminando a un lado de la carretera iba Daniel, cansado de tanto caminar, con algunas manchas de sangre en su rostro, los hoyos de sus pantalones permitían ver las raspaduras de sus rodillas y sus brazos estaban llenos de lo que parecían cortadas cuando se observaban de cerca, pero de lejos solo parecía raspones.

A lo lejos se comenzó a escuchar una sirena, trato de no pensar en lo que significaba ahora el motivo del porque sonaban la alarma, pero fue lo primero que invadió su mente y en lo que comenzó a pensar durante el trecho que le quedaba antes de dar vuelta en la carretera. Rasgo un trozo de camisa que le iba colgando y se la amarro a modo de cinta sobre la frente para que el sudor no le molestara los ojos y a la vez le pudiera cubrir un poco del sol, cosa que no resultaba de mucha ayuda a esa hora del día pero pensaba que peor era nada.

Mientras daba la vuelta disfruto un poco de sombra que le daba la colina que se encontraba justo en la esquina, decidió sentarse a reposar ahí un rato, donde el aire le daba mas fresco, se sentó a un lado para que en caso de que algún vehículo pasara no estorbara, aunque sabia que nada pasaría por ahí en los siguientes días, pero por lo menos se encontraba mas cómodo en el acotamiento, al punto que incluso llego a pensar en dormir un rato, pero solo dejo caer su cuerpo sobre el asfalto y cerro sus ojos unos segundos para olvidarse un rato de donde estaba.

Decidió seguir su camino y para cuando abrió los ojos se dio cuenta que las sirenas habían dejado de sonar, por lo que no había sido nada grabe lo que pasaba del otro lado de las colinas. ¿es que había dormido tanto entonces? No, el sol todavía seguía en su punto mas alto no le dio importancia y continúo por la curva.

Cuando por fin se encontraba frente a la larga carretera que ahora seguía en un camino recto hasta donde sus ojos le permitían ver, pudo observar en los campos a un lado del camino docenas de cuerpos prendidos en fuego, se quedo observando la escena por unos segundos, aunque en un principio le sorprendió, al siguiente momento lo vio como una oportunidad para encontrar algo que le pudiera servir. Al acercarse al primer cuerpo, pensó en como podría apagar el fuego, solo se le ocurrió darle golpes con su propia camisa que en ese momento no era algo que le hiciera mucha falta, no mas que el agua o algo para comunicarse. El esqueleto parecía haber agarrado un color rojo, pero solo pensó que se trataba de un alucinación que tenia por el calor, cuando comenzó a escuchar de nuevo la sirena pero ahora mas cerca.

Por su mente comenzaron a pasar muchas cosas, comenzaron a hablar voces que nunca había escuchado, todas a la vez aconsejándole que hacer, hacia donde dirigirse, donde quedarse. Sintió la tierra temblar a a sus pies, por lo que se hecho al suelo para que no lo pudieran ver entre el campo y asumieran que estaba muerto, pues ¿qué tendría que hacer un ser vivo tirado al lado de un cadáver prendido en llamas? Espero unos diez minutos para ver que venia por la curva, tenia pensado en todo un pelotón, pero salió un solo tanque de unos 3 metros y medio de altura, con dos cañones y un numero grande de metralletas por todos lados. Alcanzo a ver a los lados sobre el camión unos cuantos solados que parecían astronautas por sus armaduras, nunca antes había visto un tanque así, ni mucho menos soldados con esa clase de uniformes o armaduras. Por un momento pensó que tal vez ellos podrían ayudarle, pero de nuevo las voces se comenzaron a escuchar opinando y diciendo el que hacer, algunas lo gritaban como una orden otras lo sugerían entre llantos, otros solo lo susurraban, etc. Decidió acercarse.

Desde el tanque ya lo habían observado y comenzaron a prepararse para recibirle dejando descender una escalera de uno de los costados del tanque, mientras los habitantes del tanque dejaban a un lado las armas para poder hacerle notar que no tenían malas intenciones. Daniel se acerco corriendo al tanque con tantas cosas que decirles y acontecimientos que había visto tal vez el pudiera decirle que era lo que estaba pasando.

En cuanto subió aprecio a los 3 “soldados” que encontró frente a él y que habitaban el tanque, ninguno de ellos se había quitado lo que parecían entre cascos espaciales y mascaras de gas, Daniel comenzó a hablar a prisa, haciendo preguntas, contando sucesos cuando se vio interrumpido por lo que parecía escucharse por una señal de radio que provenía de los cascos de los “soldados”, acto seguido dos de estos lo tomaron de los brazos y lo bajaron del tanque, Daniel se quejaba, manoseaba y pataleaba aunque nada de lo que hacia parecía importarles y no era competencia para la fuerza que parecían tener estos seres.

Los siguió el tercer “soldado” que estaba en el tanque, comenzaron a avanzar un poco hacia dentro de los campos y de algún lugar que Daniel no pudo apreciar se saco una botella con un liquido rojo oscuro que parecía sangre, los otros dos que lo sujetaban trataron de abrirle la boca para que el liquido entrara, el tercero comenzó a dejar caer el liquido sobre su rostro, moderadamente para no agotarse todo el liquido, en cuanto observo que una buena cantidad de liquido había entrado a su boca y se lo había tragado emitió una señal con la mano, a la cual los otros dos lo dejaron caer, Daniel veía desconcertado a los dos que se quedaron con el mientras uno se alejaba, comenzaba a sentir calor en su garganta y estomago, los individuos frente a él lo observaban detenidamente sin hacer ningún movimiento, uno de los hombres que lo sostenía llego con un gran pablo el cual enterró en el suelo, junto con el otro individuo lo colgaron de alguna forma insertando su piel en la punta filosa del palo quedando colgado como los otros cuerpos prendidos en fuego, en cuanto se dio cuenta que el sol comenzaba a ocultarse, por alguna razón sintió el pánico que no había sentido antes. De repente el tercer individuo se acerco poco a poco a Daniel con un cuchillo en mano, las entrañas comenzaban a arderle, sentía un calor que necesitaba liberar, el tercer individuo clavo el cuchillo que traía en sus manos en la garganta de Daniel, quien no sintió ni la mas mínima molestia por eso, pero si por el ardor en sus entrañas, el “soldado” rasgo todas la piel de Daniel hacia abajo en una perfecta línea, abriéndole la garganta y hasta llegar al estomago, inmediatamente retiro el cuchillo y comenzó a salir fuego rojo de dentro de él, Daniel comenzó a gritar, al oscurecer por completo los demás cuerpos también tomaron un color rojo, era un horripilante y hermoso espectáculo para los “soldados”.

viernes, 29 de octubre de 2010

Мечтатели

Esperando en el asiento del copiloto Estephan miraba como una chica que recién llegaba al estacionamiento del mini súper, se movía inquieta de un lado a otro con el rostro preocupado la mirada perdida en la oscuridad de la calle que estaba solo acompañada de la música que tenían dentro del auto Estephan y sus amigos.

- Ya nos vamos – pregunto Bernat al abrir la puerta y meterse en la camioneta – ¿que?, ¿Qué tienes? – le pregunto a Estephan al ver que estaba distraído.

- No, nada ya vámonos porque vamos a llegar tarde si no te apuras… súbele que esa rola me gusta. – la chica que estaba viendo llamo por teléfono y comenzó a llorar, después la perdió de vista.

La calle se iluminaba con las luces de los anuncios de los antros, en las calles caminaban manadas de jóvenes que se dirigían al antro de su preferencia, todos vestidos para el momento que les espera esa noche tal vez uno de esos momentos que nunca se llegan a olvidar en la vida, quizás encontrar el amor por fin, a la mejor terminar un romance de mucho tiempo uno no recuerda hasta el otro día.

- ¿Entonces que a donde vamos?

- No se ustedes, por mi podemos ir al que se les antoje vengo con ganas de echar desmadre y chupar alcohol a lo pendejo.

- Bueno por lo menos ya tenemos a alguien que si se quiere divertir, no como tu pinche Estephan que por un desmadre que te pasa ya no tienes ganas de salir.

- Ya dejen al pobre Estephan ustedes estarían como el si les hubiera pasado lo mismo que ha el.

- Ya salió su novia a defenderlo porque el solito no puede

- Otra vez con eso, no somos novios porque no entienden eso

- Oigan si, ¿qué onda con ustedes ya se maman o se van a amar?

- Jajajaja, huy eso si estuvo bueno

- Hey ¿ya van a comenzar a meter si saña?, porque si es eso mejor ya déjame aquí y ahí veo quien me…

- Hooo Tranquilo Estephan, aquí el Marte solo lo dice de broma lo de ustedes dos, ya tranquilo tu también Marte ¿vamos a pasar la noche cabrona o que?

Encuentran el lugar, bajan todos de la camioneta y Bernat deja las llaves al de vale parking, Estephan acude inmediatamente a la ayuda de Iza aunque sigue pensando que los van a molestar toda la noche por esa acción, pero no se puede dar el lujo de dejar de ser caballeroso solo por burlas. Marte baja sin ayudar a nadie rápido con esa impaciencia que tanto lo caracteriza, avanza rápido en dirección al montón de gente que se puede ver, a la cadena. Bernat toma de la mano a Amelia su novia desde hace ya 2 años y cuatro meses precisamente hoy se acerca a Estephan que esta con la mirada fija en Marte, atónito por ver como alguien de la misma edad que el puede llegar a ser tan testarudo, Bernat le da palmaditas en el hombre. De la camioneta todavía bajan Laura, una chica sencilla de tez blanca cabello castaño y unos ojos impactantes castaño claro, haciendo un perfecto juego con su cabello simplemente impactante. Fernanda y Leonardo, a simple vista la pareja perfecta una Barbie y un Kent perfectos a los cuales solamente les hace falta sus accesorios, ambos se quieren y son una pareja normal nada fuera de lo común y como a todos dentro de esta camioneta detestaban en muchas ocasiones el comportamiento que tenia Marte con todos, pero después de todo era un buen amigo en ocasiones y el que permitía que les dejaran pasar.

- Apúrense que ya vamos a pasar – Gritaba Marte haciendo señales moviendo los brazos de un lado a otro en el aire

- Apúrense el Marte ya consiguió pasar - dijo Bernat a los demás tomando a Amelia de la mano.

- Oye Estephan no tienes cigarros – Le pregunta dándole unos golpecitos en el hombro con dos dedos mientras comenzaban a Avanzar.

- No, ahora no traje pero creo que el Marte si, estaba fumando cuando pasamos por el hace rato, pregúntale igual y todavía le queda alguno

- No creo que ahorita todavía le quede algún cigarro, si parece chimenea y aparte es bien codo, nunca presta pero si quieren que le presten cigarro para cuando esta nervioso o esas cosas que luego se inventa con el pretexto de que le den un cigarro.

- No se como lo soportan ustedes que pasan mas tiempo con el que nosotras, yo ya le hubiera dicho sus verdades desde hace mucho, es que ósea es imposible soportar a alguien así – Dice Fernanda que camina al lado de Leonardo.

- Pero es el que nos echa la mano para los antros – Argumenta Iza

- Oigan y ¿alguien de ustedes sabe como le hace? – Pregunta Laura que ya se había quedado atrás pero seguía caminando para alcanzar el paso de los de mas.

- Hay muchos rumores, o por lo menos muchos corren por la Uni pero ninguno esta comprobado como verdadero – Dice Amalia que va al lado también de Bernat

- mientras nos dejen pasar y estemos en V.I.P por mi que le haga como quiera – Responde Bernat

- Pues ya vamos que se hace tarde – dice Laura alcanzando a Iza a quien toma del brazo y se adelanta con ella, Estephan solo se queda viendo como se alejan mas rápido.

- Vete con ellas ¿no amor? – le pregunta Leonardo a Fernanda – yo acompaño aquí a Estephan.

Estephan sabe lo que ahora viene, por nada es uno de sus mejores amigos Leonardo pero siempre ha detestado esta parte de las noches que salen juntos, la parte del interrogatorio. Siempre piensa en que podría preguntarle en esta ocasión, formula sus conclusiones de acuerdo a los acontecimientos recientes y de ahí se basa para pensar en que va a responder, pero esto nunca llega a funcionar ya que una vez que esta listo para responder, Leonardo le cambia la pregunta.

- ¿Por qué lo niegas?, ¿he? – Le pregunta Leonardo y como siempre Estephan se toma un tiempo para pensar la nueva respuesta

- Es que no…

- Mira Iza no tiene nada de malo, es bonita, inteligente, sin prejuicios, ya quisiera yo que Fernanda no tuviera prejuicios, en fin esta bastante bien y le gustas

- Y ¿Por qué no mejor andas tú con ella?

- Mira, lo que trato de decirte es que es la chica indicada para ti y tu el chavo para ella, pero si te quieres poner en tu plan de que te ruegue lo único que vas a conseguir es que la única oportunidad que tienes con una linda niña se valla al caño, ni siquiera una amistad van a poder tener.

- Es que no entiendes, tienen todas esas cualidades, Sí pero no creo que sea la indicada para mi, podrá llegar a ser la mejor del mundo pero no para mi, de todos modos ¿como sabes si le gusto o no?, le caes mal igual que le caes a todas las del salón, hasta a Fernanda.

- Por eso mismo mi querido Estephan, por Fernanda a donde crees que fue ahora ¿a caminar junto con Iza y Laura de la mano nadamas?

- Y que ¿no?

- Estephan, neta necesitas aprender mas de la vida. Mira ya le dijo a Fernanda que espera que esta noche le digas algo por lo menos, ella esta en toda la disposición de ser tu novia, todo esta de acuerdo al plan, solo falta alguien, pero al parecer ese alguien le falta algo de sentido común para entender las indirectas de las mujeres.

- Deo de suponer que no vas a dejar de fastidiarme en toda la noche ¿verdad?

- Así es

- Entonces la única solución que tengo es seguir tus pasos de acuerdo al supuesto plan que ustedes ya tienen ¿no es cierto?

- Sep

- Bueno si algo sale mal supongo que podre echarte la culpa de eso.

El sonido comenzaba a hacerse mas claro en cuanto se acercaban a las escaleras donde estaba Marte esperándolos impaciente para entrar, hablando con un hombre de grandes espaldas robusto por completo vestido de negro y un cable que iba desde su cintura hasta su cuello y ahí se dirigía a su oído derecho, de su cinturón colgaba un radio. Marte por alguna razón u otra siempre tenía problemas con los de seguridad antes de entrar pero para cuando salían eran como amigos de años.

- Parece que vengo con viejitos apúrense – grito Marte

- Ya vamos – grito Fernanda

- ¿Sigue hablando con Estephan? – pregunto Iza jalando de los brazos de Fernanda y Laura, esta ultima volteo bruscamente levantándose de puntitas.

- No seas tan obvia pendeja no mames. – Le dijo Iza a regañadientes jalándola de regreso

- Huuuy perdón.

- Pues si wey pero estas echando a perder las cosas. – le dijo Fernanda.

- Lamento decirte que si o ¿es bueno que siga hablando con el? – menciono Laura – Pues yo digo que si no quiere pues no lo obliguen, porque después la que se va a llevar la decepción eres tú y pues va a acabar peor las cosas entre ustedes dos y tan bonitos que se ven los dos juntos.

- No es que los estemos obligando, simplemente es que si va a hacer algo lo agá de una ves porque ya llevo mucho tiempo esperándolo y también ya le di muchas señales pero el pobre niño parece no captarlas y pues lo único es que hay que darle una pequeña ayudadita.

- Pero entonces si lo que quieren es ayudarlo a entender las señales que le estas mandando, como es que lo dejan en manos de Leonardo, el de segurito la caga.

- Te dije pinche Fernanda, pero como chingabas con lo mismo, no es que mi novia tiene experiencia y mi novio sabe como hablar de mujeres con los hombres, mi novio es todo un caballero, a huevo pendeja mira va a arruinar todo el teatrito.

- Hubieran mandado a Bernat con el, el si sabría que hacer y decir. – dijo Laura

- Ya vas a salir con tu Bernat, ya mejor olvídate de una vez de Bernat porque te lo gano Amelia pendeja ¿o es que todavía no te das cuenta que ya andan de novios y que creo que hasta ya se la parcho wey?

- Pues obvio que ya me di cuenta wey, pero yo lo digo porque es el mejor amigo de Estephan y el sabría como tratarlo.

- Bueno ya lo arreglamos adentro eso – dijo Iza

- A ver a que hora niñas, pásenle rápido que se esta poniendo feo esto y ustedes todavía en sus platicas – Dijo Marte – Puta madre y todavía faltan esos dos.

lunes, 25 de octubre de 2010

Big Day Out

Cerro la puerta, metió la llave y la giro dos veces hacia la derecha movimiento que tenia mas que mecanizado desde ya hacia año y medió tiempo en el que se había cambiado a su nueva casa, alejada de todo el estrés de la ciudad y que le había proporcionado la calma y tranquilidad que estaba buscando.

Deposito las llaves en la bolsa derecha de su pantalón y comenzó a caminar calle abajo, hacia la avenida principal, en pleno rayo del sol, el clima resultaba caluroso y había elegido ropa adecuada para el clima que se presentaba. Disfrutaba mucho del calor por lo que ese día había elegido caminar y no utilizar el auto, como lo hacia de costumbre durante toda la semana, ahora no tenia prisa por llegar a su destino, este día solo lo dedicara a su persona, pasearía y se distraería.

Llego a la parada del autobús, donde espero aproximadamente por unos 15 minutos antes de que pudiera observar a lo lejos como se acercaba el microbús a una velocidad lenta para tratarse de una avenida grande. Tenia el cambio en la mano listo para pagar a la hora de subirse al microbús, se sentó después de tres hileras de asientos, del lado en el que no estaba dando el sol junto a una ventana grande para ir admirando el paisaje que muy pocas ocasiones podía disfrutar, ya que por lo general iba pendiente de si llevaba todas las cosas que necesitaba en su trabajo, en las ultimas noticias que se escuchaban por el radio a las 6:45 de la mañana o de las desviaciones que tenía que tomar por alguna reparación que estuvieran realizando. En su transcurso hacia su destino descubrió algunas cosas que antes no había visto, encontró un nuevo lugar donde poder comprar material para su trabajo, una mueblería que en uno de sus ventanales tenia un mueble color rojo sangre que le había llamado la atención y a la que regresaría para comparar, una librería que parecía tener un buen surtido de libros y en la cual podría encontrar algo que le llamara la atención para después entretenerse y un nuevo mecánico que no quedaba muy lejos de su casa.

Le gusto el sonido cambiante que tenia el camino a lo largo de su trayecto, en un principio tranquilo, pero conforme se iba acercando al centro, comenzaban a escucharse toda clase de cosas, el ruido de los claxon, el sonido de la gente yendo de un lado para otro, la música de los locales, el sonido que hacia el aceite caliente en los locales callejeros de comida, etc. Le emocionaba el hecho de poder tomarse un tiempo a solas, disfrutar de tantas cosas que muchas veces se había negado, por lo que decidió bajarse antes de llegar y caminar lo que restaba de camino para comenzar a ver las cosas que por ahí se encontraban.

Los locales llenos con tantos colores le llamaban la atención y aquellos en los que vendían cosas que hasta cierto punto resultaban inservibles o pulseras y ropa le llamaban mas la atención, por lo que resultaban los primeros a los que entraba sin tan siquiera titubear, consciente de sus gustos inmediatamente veía que había elegido bien el lugar al cual entrar, por lo que algún objeto le llamaba la atención inmediatamente. Por lo general no le gustaba mucho gastar en cosas que no le llamaran lo suficiente la atención o que consideraba no servían para nada, mas que para adornar la casa y las mesas de centro de su casa, pero en ocasiones se dejaba llevar por lo que sus ojos le mostraba y había decidió que esta tarde no escatimaría en gastos en cuanto a sus gustos, aunque si había decidió elegir bien lo que después le serviría de recuerdo de aquel día.

Había recorrido apenas calle y media de las cuatro que le faltaban para su destino, pero ya llevaba por lo menos una bolsa grande llena de artículos tanto para su persona como para regalara a amigos y seres queridos, había pensado en que seria un bonito detalle el que sin ningún motivo llevara unos cuantos regalos para sus amigos. Le encantaba la atención que tenían sus amigos con él, por lo que consideraba que el también debía tener una atención con ellos, aunque fuera de la mas humilde forma posible.

En cuanto iba en mitad de la tercera calle, vio un teatro del cual no sabía existencia alguna, se quedo en medio de la acera interrumpiendo el paso de algunos de los peatones, observando detenidamente el teatro, cada pequeña facción y rincón que lo conformaban hasta que se llego a topar con la cartelera de los eventos que tendrían lugar en el mes, se acerco a la cartelera para observar mas detalladamente cada uno de los eventos. No se consideraba una persona que le agradara mucho el arte teatral pero tratándose de la ocasión especial de ese día no veía porque no podía volverse fan del teatro, pero en lugar de una obra teatral, estaban pasando un ciclo de cine sobre un tal David Lynch, medito unos segundos sobre si entrar a ver películas sobre un director que no conocía, o continuar su recorrido turístico. Decidió que no tenia nada que perder y tal vez mucho que ganar, se dirigió a la taquilla y ahí pidió un boleto al joven que estaba a cargo, por una parte se arrepentía de no haber traído el carro, puesto que seria incomodo entrar con la bolsa llena de presentes, pero por otro sintió que así era como mucha gente realizaba actividades mucho mas complejas que entrar a ver películas a un teatro.

Al parecer el maratón apenas comenzaba, en el escenario del teatro había un señor con micrófono en mano, hablando sobre lo que parecía ser algunas de las hobras del director que se mencionaba en la cartelera, sigilosamente entro y trato de poner atención a lo que se decía, pensaba, era importante para entender las películas, mencionaba algo sobre Twin Peaks y sobre la primera película que verían, Lost Highway, sonaba en un modo interesante, hasta intrigante pero no le llamaba la atención del todo, se acomodo en su asiento y decidió disfrutar la película de lo que fuera de lo que se tratara.

Salió del teatro a la mitad del ciclo de películas, que después de un rato le habían causado una sensación de nauseas que no podía describir, por lo que decidió ir a tomar algo que le refrescara a algún restaurante cerca del área, ahí seria fácil encontrar alguno de su agrado. Por alguna razón las películas lo habían dejado exhausto y algo alterado, por lo que su paso era apresurado, no mas ese caminar que le permitía observar los detalles que en muy pocas ocasiones se detenía a admirar.

Esquivaba personas, buscaba desesperadamente por aquel lugar para podre tranquilizar su espíritu, para poder llegar a la calma que tenia esa misma mañana, aquella que tanto le había costa trabajo llegar después de tanto tiempo, tanto tiempo de no haberse sentido de ese modo, si no lo controlaba ahora ¿volvería entonces al estado de oscuridad en el cual se había perdido durante tanto tiempo, ese del que creía nunca saldría?, ¿Entonces que seria de todos aquellos momentos que hasta entonces había disfrutado?

Corría, corría desesperado por encontrar un poco de agua tan siquiera, para refrescarse los labios, algo que le hiciera sentir mejor, algo que pudiera calmar todo el calor que le recorría su cuerpo. Chocaba con la gente, la empujaba, se habría paso entre las multitudes mientras mas se acercaba al centro, mas difícil le resultaba pasar, la gente ante el terror que les causaba se hacia a un lado para que pasara dando trompicones, llendo de un lado para otro de la acera, chocando con la gente, los postes, los botes de basura, los carros estacionados, siempre cayendo y volviéndose a levantar sin dejar de avanzar.

Cruzo la calle como pudo, recordó que en el centro había una fuente, a la que se dirigió con rapidez, en cuando la pudo ver a lo lejos, soltó la bolsa que llevaba con el en la que guardaba todo lo que esa tarde había comprado, corrió desesperado ya respirando con dificultad, casi con las manos llegando hasta el suelo y apoyándose de lo que estaba a su alcance para llegar. Estaba tan solo a unos cuantos metros de llegar, cuando comenzó a perder fuerza para sostenerte y quedo recargado solo en sus manos y rodillas, como un perro, no lo detuvo eso, siguió avanzando arrastrando sus piernas y apoyándose con sus manos cuando comenzó a subir los escalones de la fuente, ya no le importaba que no fuera agua bebible, simplemente quería un sorbo, fue subiendo las escaleras lentamente, sosteniéndose son fuerza con sus manos, trato de mantener el equilibrio en sus rodillas mientras colocaba las manos en el borde de la fuente, la expresión en su rostro era de un horror indescriptible, tomo fuerzas para levantarse como pudiera hecho el peso de su pecho sobre el borde y con sus manos trato de jalarse un poco mas para que se pudiera apoyar en sus pies, pero cuando levanto la mirada, descubrió, su mirada se lleno de terror, se dejo caer por completo sin aliento, cayendo los tres escalones de la fuente, todo oscureció.

- ¿Qué le paso a este?

- Problemas cardiacos, hace aproximadamente como un mes que le diagnosticaron, tomaba medicamentos y todo, en los últimos días había presentado una mejoría

- ¿Qué lo conocías?

- No, su novia lo vio todo, estaba al otro lado del zócalo, lo estaba esperando porque iba a salir juntos hoy, por lo que lo vio todo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Drama 2

Comenzaba el atardecer de este día, la gente se retiraba a sus casas comenzaba el movimiento de todos por tomar el camión, ir a sus autos, esperar a que llegaran por ellos, o tomar un taxi. Fernanda se va siempre así, toma alguno de los taxis que están siempre fuera de la universidad, siempre se va a la misma hora con el señor Gerardo, un señor ya de 56 años que no se dedica a nada mas que a su taxi pues hace ya como 7 años que su esposa murió y sus hijos se encuentran estudiando o viviendo en algún otro país.

Espero un rato a Don Gerardo como ella le decía, a él no le gustaba que le dijeran de ese modo porque lo hacía sentirse viejo, pero con el tiempo le gustaba que solo Fernanda le dijera de ese modo, lo hacía sentirse de nuevo padre. Espero sentada en una maseta a la espera del taxi, pero los minutos empezaron a pasar y pronto ya era tarde para regresar a su casa, ya muchos taxis se habían ido y regresado pero no el de Don Gerardo, tomo su teléfono para llamarlo cuando levanto la vista y el taxi estaba ahí, conocía perfectamente bien el numero de taxi que era, pero no era Don Gerardo el que estaba tras el volante.

Se acerco a la puerta del chofer y lo saludo.

- Buenas tardes, disculpe y Don Gerardo ¿dónde está?

- No pudo venir se enfermo, entonces me envió a mi por usted creo yo, ¿es usted Fernanda? Llevo esperando aquí como hora y media

- Si, lo que pasa es que pues, yo estaba buscando a Don Gerardo en su taxi, pero no lo veía hasta ahorita que vi el numero del taxi.

- Es que tampoco le pudo avisar que me iba a enviar a mí, pero pues ya nos encontramos que es lo bueno, un poquito tarde, pero nos encontramos.

- Sí, bueno ¿sabe a dónde me tiene que dejar? – pregunto Fernanda subiéndose al taxi y poniéndose el cinturón.

- No pero pues ahorita le encontramos por donde. – acelero.

El calor se encuentra en su punto y no existe persona que no se vea afectado por el. Fernanda pasea la mirada en las calles, siente el aire fresco en su cara como mueve su pelo castaño claro, siguen al parecer la misma ruta que don Gerardo, tal vez si sabía a dónde llevarla y había hecho una pequeña broma para romper el hielo y así que no existiera esa tención que existe cuando do personas no se conocer, para socializar.

- Y ¿se conocen desde mucho tiempo tú y Gerardo?

- Pues más o menos es un amigo de la familia, uno muy cercano y le tenemos bastante aprecio y confianza

- Si, es muy buena persona

- ¿Sabes de que se enfermo?

- No – contesto muy rápidamente – no me pudo decir o mas bien no le pregunte solo me llamo a la estación diciéndome hace como 3 horas pero no le pregunte, no tengo una relación muy abierta con el solo llevo en esto de los taxis un mes

- ¿enserio?

- Si, apenas comienzo, pero me dicen que es difícil por conocer toda la ciudad y saber a dónde se tiene que llevar a la gente

- Si yo me imagino

- ¿Entonces para donde nos dirigimos?

- ¿No sabe? Pensé que don Gerardo le había dicho a donde tenemos que ir

- Si me hubiera dicho no estaría preguntando o ¿si?

Fernanda noto algo raro en su carácter y en sus expresiones faciales, estaba volteando mucho de un lado a otro como si estuviera buscando algo entre los demás conductores, intrigada y algo temerosa le dio la dirección y decidió no hablar mas con el para no meterse en problemas, ese hombre le generaba desconfianza.

El hombre surco las calles, realizo maniobras, a veces aceleraba excesivamente y otras iba demasiado despacio volteando hacia otros lados como buscando algo, ¿buscando qué? Se preguntaba Fernanda que para entonces ya no quería saber nada mas de el taxista, solo quería llegar a casa estaba cansada por su día, un día muy agitado mucho mas de lo que se esperaba para ser así, había decidido relajarse y disfrutar de el viaje, iba revisando unas cosas en su celular y contesto los mensajes de una amiga que habían quedado de acuerdo para realizar un trabajo, de los trabajos finales de la universidad. Por lo general con don Gerardo siempre se quedaba dormirá pues era un viaje algo largo y ella estaba cansada, pero ahora no podía darse ese lujo pues no le causaba confianza el taxista, el sol la traicionaba no soportaba mas su cabeza y sus parpados, se estaba quedando dormida, cuando de pronto sintió unos golpecitos en su hombro que le lastimaron, era el taxista.

- Oye, creo que ya me perdí dime para donde me voy

- Mmm – se quedo pensando un rato Fernanda mientras despertaba bien y se acomodaba en el asiento - ¿Dónde estamos?

- No se tu deberías de conocer por aquí ¿no?

- Si, creo que tienes razón, pero tu eres el que venia manejando bueno ahorita podemos preguntar

- No, porque si no después le vas a decir a Gerardo y me voy a quedar sin chamba

- ¿Qué? No, como dices eso yo ni te conozco a ti ¿Por qué querría hacer algo así?

- Porque ya me lo han hecho antes, crees que no vi tu expresiones, o te caigo bien así que vas a hacer lo necesario para que me dejen sin trabajo – el hombre empieza a apretar mas los puños contra el volante

- ¿Qué? Claro que no, detente – Fernanda se desabrocha el cinturón de seguridad – me quiero bajar, ahorita llamo a alguien que venga por mi

- Tu le vas a llamar a Gerardo, pero él no puede venir, está enfermo y lo único que vas a lograr va a ser que me despidan – comienza a acelerar, comenzó a gritar y desvió la mirada hacia sus pies.

- Déjame bajar me estas espantando – también grito Fernanda

Siguió aumentando la velocidad sin levantar la mirada de donde la tenía el conductor, Fernanda vio hacia el frente iban directo a subirse la banqueta y contra un poste de luz, Fernanda dio un grito largo que se perdió en el estruendo del metal torciéndose junto con el poste y los demás autos afectados

- ¿Qué paso aquí?

- Aparentemente un loco mato a un señor en su domicilio y tomo su taxi

- ¿y después que mas?

- Lo que ves aquí, perdió el control del auto y se estrello, esta por alla en alguna ambulancia ya le están tratando las heridas – apuntando para el otro lado

- ¿Y los cuerpos?

- El de una joven que iba dentro de el taxi se quito el cinturón cuando empezó a decir incoherencias el que manejaba, el otro es de una niña de apenas 14 años que iba de regreso a su casa, por ahí esta su hermano.