lunes, 25 de octubre de 2010

Big Day Out

Cerro la puerta, metió la llave y la giro dos veces hacia la derecha movimiento que tenia mas que mecanizado desde ya hacia año y medió tiempo en el que se había cambiado a su nueva casa, alejada de todo el estrés de la ciudad y que le había proporcionado la calma y tranquilidad que estaba buscando.

Deposito las llaves en la bolsa derecha de su pantalón y comenzó a caminar calle abajo, hacia la avenida principal, en pleno rayo del sol, el clima resultaba caluroso y había elegido ropa adecuada para el clima que se presentaba. Disfrutaba mucho del calor por lo que ese día había elegido caminar y no utilizar el auto, como lo hacia de costumbre durante toda la semana, ahora no tenia prisa por llegar a su destino, este día solo lo dedicara a su persona, pasearía y se distraería.

Llego a la parada del autobús, donde espero aproximadamente por unos 15 minutos antes de que pudiera observar a lo lejos como se acercaba el microbús a una velocidad lenta para tratarse de una avenida grande. Tenia el cambio en la mano listo para pagar a la hora de subirse al microbús, se sentó después de tres hileras de asientos, del lado en el que no estaba dando el sol junto a una ventana grande para ir admirando el paisaje que muy pocas ocasiones podía disfrutar, ya que por lo general iba pendiente de si llevaba todas las cosas que necesitaba en su trabajo, en las ultimas noticias que se escuchaban por el radio a las 6:45 de la mañana o de las desviaciones que tenía que tomar por alguna reparación que estuvieran realizando. En su transcurso hacia su destino descubrió algunas cosas que antes no había visto, encontró un nuevo lugar donde poder comprar material para su trabajo, una mueblería que en uno de sus ventanales tenia un mueble color rojo sangre que le había llamado la atención y a la que regresaría para comparar, una librería que parecía tener un buen surtido de libros y en la cual podría encontrar algo que le llamara la atención para después entretenerse y un nuevo mecánico que no quedaba muy lejos de su casa.

Le gusto el sonido cambiante que tenia el camino a lo largo de su trayecto, en un principio tranquilo, pero conforme se iba acercando al centro, comenzaban a escucharse toda clase de cosas, el ruido de los claxon, el sonido de la gente yendo de un lado para otro, la música de los locales, el sonido que hacia el aceite caliente en los locales callejeros de comida, etc. Le emocionaba el hecho de poder tomarse un tiempo a solas, disfrutar de tantas cosas que muchas veces se había negado, por lo que decidió bajarse antes de llegar y caminar lo que restaba de camino para comenzar a ver las cosas que por ahí se encontraban.

Los locales llenos con tantos colores le llamaban la atención y aquellos en los que vendían cosas que hasta cierto punto resultaban inservibles o pulseras y ropa le llamaban mas la atención, por lo que resultaban los primeros a los que entraba sin tan siquiera titubear, consciente de sus gustos inmediatamente veía que había elegido bien el lugar al cual entrar, por lo que algún objeto le llamaba la atención inmediatamente. Por lo general no le gustaba mucho gastar en cosas que no le llamaran lo suficiente la atención o que consideraba no servían para nada, mas que para adornar la casa y las mesas de centro de su casa, pero en ocasiones se dejaba llevar por lo que sus ojos le mostraba y había decidió que esta tarde no escatimaría en gastos en cuanto a sus gustos, aunque si había decidió elegir bien lo que después le serviría de recuerdo de aquel día.

Había recorrido apenas calle y media de las cuatro que le faltaban para su destino, pero ya llevaba por lo menos una bolsa grande llena de artículos tanto para su persona como para regalara a amigos y seres queridos, había pensado en que seria un bonito detalle el que sin ningún motivo llevara unos cuantos regalos para sus amigos. Le encantaba la atención que tenían sus amigos con él, por lo que consideraba que el también debía tener una atención con ellos, aunque fuera de la mas humilde forma posible.

En cuanto iba en mitad de la tercera calle, vio un teatro del cual no sabía existencia alguna, se quedo en medio de la acera interrumpiendo el paso de algunos de los peatones, observando detenidamente el teatro, cada pequeña facción y rincón que lo conformaban hasta que se llego a topar con la cartelera de los eventos que tendrían lugar en el mes, se acerco a la cartelera para observar mas detalladamente cada uno de los eventos. No se consideraba una persona que le agradara mucho el arte teatral pero tratándose de la ocasión especial de ese día no veía porque no podía volverse fan del teatro, pero en lugar de una obra teatral, estaban pasando un ciclo de cine sobre un tal David Lynch, medito unos segundos sobre si entrar a ver películas sobre un director que no conocía, o continuar su recorrido turístico. Decidió que no tenia nada que perder y tal vez mucho que ganar, se dirigió a la taquilla y ahí pidió un boleto al joven que estaba a cargo, por una parte se arrepentía de no haber traído el carro, puesto que seria incomodo entrar con la bolsa llena de presentes, pero por otro sintió que así era como mucha gente realizaba actividades mucho mas complejas que entrar a ver películas a un teatro.

Al parecer el maratón apenas comenzaba, en el escenario del teatro había un señor con micrófono en mano, hablando sobre lo que parecía ser algunas de las hobras del director que se mencionaba en la cartelera, sigilosamente entro y trato de poner atención a lo que se decía, pensaba, era importante para entender las películas, mencionaba algo sobre Twin Peaks y sobre la primera película que verían, Lost Highway, sonaba en un modo interesante, hasta intrigante pero no le llamaba la atención del todo, se acomodo en su asiento y decidió disfrutar la película de lo que fuera de lo que se tratara.

Salió del teatro a la mitad del ciclo de películas, que después de un rato le habían causado una sensación de nauseas que no podía describir, por lo que decidió ir a tomar algo que le refrescara a algún restaurante cerca del área, ahí seria fácil encontrar alguno de su agrado. Por alguna razón las películas lo habían dejado exhausto y algo alterado, por lo que su paso era apresurado, no mas ese caminar que le permitía observar los detalles que en muy pocas ocasiones se detenía a admirar.

Esquivaba personas, buscaba desesperadamente por aquel lugar para podre tranquilizar su espíritu, para poder llegar a la calma que tenia esa misma mañana, aquella que tanto le había costa trabajo llegar después de tanto tiempo, tanto tiempo de no haberse sentido de ese modo, si no lo controlaba ahora ¿volvería entonces al estado de oscuridad en el cual se había perdido durante tanto tiempo, ese del que creía nunca saldría?, ¿Entonces que seria de todos aquellos momentos que hasta entonces había disfrutado?

Corría, corría desesperado por encontrar un poco de agua tan siquiera, para refrescarse los labios, algo que le hiciera sentir mejor, algo que pudiera calmar todo el calor que le recorría su cuerpo. Chocaba con la gente, la empujaba, se habría paso entre las multitudes mientras mas se acercaba al centro, mas difícil le resultaba pasar, la gente ante el terror que les causaba se hacia a un lado para que pasara dando trompicones, llendo de un lado para otro de la acera, chocando con la gente, los postes, los botes de basura, los carros estacionados, siempre cayendo y volviéndose a levantar sin dejar de avanzar.

Cruzo la calle como pudo, recordó que en el centro había una fuente, a la que se dirigió con rapidez, en cuando la pudo ver a lo lejos, soltó la bolsa que llevaba con el en la que guardaba todo lo que esa tarde había comprado, corrió desesperado ya respirando con dificultad, casi con las manos llegando hasta el suelo y apoyándose de lo que estaba a su alcance para llegar. Estaba tan solo a unos cuantos metros de llegar, cuando comenzó a perder fuerza para sostenerte y quedo recargado solo en sus manos y rodillas, como un perro, no lo detuvo eso, siguió avanzando arrastrando sus piernas y apoyándose con sus manos cuando comenzó a subir los escalones de la fuente, ya no le importaba que no fuera agua bebible, simplemente quería un sorbo, fue subiendo las escaleras lentamente, sosteniéndose son fuerza con sus manos, trato de mantener el equilibrio en sus rodillas mientras colocaba las manos en el borde de la fuente, la expresión en su rostro era de un horror indescriptible, tomo fuerzas para levantarse como pudiera hecho el peso de su pecho sobre el borde y con sus manos trato de jalarse un poco mas para que se pudiera apoyar en sus pies, pero cuando levanto la mirada, descubrió, su mirada se lleno de terror, se dejo caer por completo sin aliento, cayendo los tres escalones de la fuente, todo oscureció.

- ¿Qué le paso a este?

- Problemas cardiacos, hace aproximadamente como un mes que le diagnosticaron, tomaba medicamentos y todo, en los últimos días había presentado una mejoría

- ¿Qué lo conocías?

- No, su novia lo vio todo, estaba al otro lado del zócalo, lo estaba esperando porque iba a salir juntos hoy, por lo que lo vio todo.

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